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Datos Generales:
Área: 159 Km2.
Población: 404.311 hab.
Idioma: Estonio (oficial), Ruso.
Moneda: Corona Estonia.
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La ciudad de Tallin, es la capital y principal puerto marítimo de Estonia. Está situada en la costa norte del país, en el Golfo de Finlandia, a 80 km al sur de Helsinki. Pintoresca, bien conservada y con un aire medieval. No le falta ni un flamante castillo, ni casas multicolores, ni una inmensa plaza mayor que fue mercado, llena de cafés y restaurantes. Todo ello frente al mar Báltico y rodeada de lagos y bosques.
Es una de las ciudades europeas con más encanto, mezcla embriagadora de pasado medieval y presente moderno. Las agujas de las iglesias del siglo XIV despuntan por encima de sus estrechas calles adoquinadas y sus muros de piedra cincelados esconden infinidad de restaurantes, cafés, tiendas y locales nocturnos.
Tallin posee un aeropuerto, situado aproximadamente a 4 km en las afueras de la ciudad con conexiones regulares a varios aeropuertos de Europa. También Hay conexiones ferroviarias a varias ciudades, como Tartu, Pärnu, Narva, Riga, Moscú, y San Petersburgo. También existen autobuses hacia estos destinos y otras partes del país. Tallin está conectada a Polonia por la carretera conocida como "Vía Báltica", que recorre Estonia, Letonia, Lituania y Polonia. Por vía marítima, varios ferrys conectan a Tallin con Helsinki (Finlandia), Estocolmo (Suecia), Aland (Finlandia), San Petersburgo (Rusia) y Rostock (Alemania).
Declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, el casco antiguo complace hasta al viajero más exigente. Los principales lugares de interés se encuentran en el casco antiguo e inmediaciones.
Desde la orilla de la bahía de Tallin, la ciudad se expande hacia el sur. Al principio queda el casco antiguo, el corazón de la ciudad, claramente dividido entre la ciudad alta y la ciudad baja. La primera, situada en la Toompea, fue la sede medieval del Gobierno, y aún conserva los edificios del parlamento. La ciudad baja se expande alrededor de la parte inferior oriental de Trompea con el centro, en Reacoja plats.
Una franja de parques, que ocupa la línea del foso defensivo original de la ciudad, envuelve el casco antiguo. Desde allí se desparrama la ciudad nueva; Vabaduse väljak (plaza de la Libertad) es el centro urbano actual, en el límite sur del casco antiguo.
Pocos viajeros rebasan las murallas medievales para acercarse a otros sitios que quedan al este, como el parque Kadriorg, donde es posible adentrarse en el pasado en el palacio de Kadriorg de Pedro el Grande, una obra maestra barroca rodeada por unos bosques idílicos; o cuando llega el verano, acercarse hasta las playas de Pirita o Väna-Joesuu a pasar el día; el jardín botánico y la intimidatoria torre de comunicaciones de televisiones. Al oeste del casco antiguo queda el Museo al Aire Libre, donde se pueden apreciar algunos ejemplos de antigua casas de madera típicas de Estonia.
El color también impregna los escaparates de las boutiques, que muestran las propuestas de los jóvenes diseñadores y que contrastan con las tradiciones centenarias de los sopladores de vidrio, tejedores y alfareros.
La cultura de cafés de Tallin no tiene parangón. Las pastelerías de estilo art déco, las acogedoras antesalas a la luz de las velas y los patios soleados y peinados por la brisa son marcos ideales para saborear un buen café y observar a la gente de paso. Los trasnochados y decadentes comedores, las entrañables bodegas y los elegantísimos bistros proporcionan el marco perfecto para saborear especialidades de cualquier rincón del planeta.
La vida nocturna se alarga hasta el amanecer, con locales que se llenan hasta la bandera, bares de residentes extranjeros y discotecas gay multicolor, todos replegados intramuros del casco antiguo. Conciertos corales, recitales de música clásica y, cómo no, actuaciones del pop, rock y jazz, completan el rico panorama de Tallin.
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