Con sus edificios de colores, y paredes y techos a dos aguas con torreones, Tallin es uno de los centros históricos mejor conservados de Europa.
Todas las calles empedradas conducen a la Raekoja Plats (Plaza del Ayuntamiento), que está dominada por la imponente fachada del Raekoda, o Ayuntamiento.
El edificio fue construido entre los siglos XIV y XV, y es el único Ayuntamiento de finales del gótico que queda en pie en el norte de Europa.
Este Ayuntamiento cumplió con su función como sede de la administración municipal por 700 años, justo hasta 1970. Hoy en día está abierto a los visitantes (de 10 a 16 horas en julio y agosto, y con cita previa durante el resto del año), mientras también sirve como sala de recepción oficial para dignatarios visitantes.
Su campanario ostenta una veleta del siglo XVI que retrata al típico guerrero medieval, Old Thomas, guardián de la ciudad.
En frente, en la plaza, se celebran en verano conciertos al aire libre, y sus numerosos cafés y restaurantes son un punto de encuentro ideal, tanto para turistas como locales por igual.
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